El frijol blanco, cocido con sal, puede incorporarse a la dieta como fuente de proteína y fibra. El frijol es rico en vitaminas del grupo B, como B1, B2, B3 y B9, y también contiene minerales como calcio, hierro, magnesio, fósforo y zinc.
Sin embargo, hay que recordar que el frijol blanco contiene oligosacáridos, que pueden provocar gases intestinales en algunas personas. Por lo tanto, a las personas con problemas digestivos se les debe consumir con precaución.
El frijol debe hervirse durante aproximadamente 1–2 horas, dependiendo de la variedad y el tamaño del frijol. Se puede añadir sal al final de la cocción.
A continuación, algunos consejos para preparar frijol blanco:
Es importante recordar que el frijol debe almacenarse en el refrigerador en un recipiente hermético por no más de 5 días.