El apio es una hortaliza que pertenece a la familia de las Apiáceas. En la cocina se utilizan sus bases engrosadas (rizomas) y sus tallos.
El apio es rico en vitaminas, minerales y otros nutrientes. Contiene vitaminas del grupo B, vitaminas K, PP y C, así como minerales como potasio, calcio, fósforo, hierro, magnesio y otros.
El apio posee una serie de propiedades beneficiosas:
El apio se puede consumir cocido. Al cocer el apio sin sal se conservan sus propiedades beneficiosas y sus cualidades gustativas.
El apio cocido puede utilizarse en diversos platos, como sopas, ensaladas, guisos y otros. Se combina bien con otras hortalizas, carne, pescado y mariscos.
Sin embargo, es importante recordar que el apio tiene una serie de contraindicaciones. No se recomienda consumirlo en grandes cantidades durante el embarazo, en presencia de piedras en los riñones y en algunas otras enfermedades. Además, el apio puede causar reacciones alérgicas.
Al elegir el apio, hay que prestar atención a su apariencia exterior. Los tallos deben ser duros y firmes, sin daños ni manchas. Las bases engrosadas (rizomas) deben ser compactas y duras, sin zonas blandas.
Con un almacenamiento adecuado, el apio puede conservarse en el refrigerador durante 7-10 días.